Origen

Un término que proviene del latín, Origos, que nos determina un principio, un nacimiento, una raíz o causa de algo. Como la propia palabra nos dice, un comienzo ya ocurrido de algo, allí dónde se encuentre lo que primero se hizo o ejecutó.

También nos habla de un primero en ascendencia, una raíz familiar o genealógica dónde comenzó todo.

Un lugar de proveniencia, de nacimiento, de ramificación, un país, ciudad o montaña que te vieron descubrir el camino y vida que recorres.

Pero, también se le llama Origen a una intersección de coordenadas que, ya pueden ser matemáticas, espirituales o personificadas, recuerdos, experiencias, que se cruzaron en tu camino y te marcaron un punto de inflexión que recordar y de dónde partir.

Pertenecer a un Origen es tan fácil como seguro. Todos comenzamos.

 

Dónde encontrarlo.

 

Casi todas las personas tenemos recuerdos buenos. Ese verano en que miras a una persona a los ojos y decides estar con ella toda la vida. Ese día que te dicen que por fin serás padre. El instante en que sabes que ganaste tras mucho esfuerzo. Ese momento en todos nosotros que algo hace resetear nuestra mente y comenzar a reevaluarnos todo.

Observando cada experiencia consigues llegar a ese principio de algo que comienzas, a veces sin casi darte cuenta, pero que crea ese punto de inflexión entre tú y tu Yo. Llevar a visionar ese momento y retenerlo es casi tan importante como emprenderlo. Todo Origen está hecho para sentirlo.

 

No creas que un mal recuerdo no tiene cabida y debe ser olvidado. La gran mayoría de malos recuerdos están para recordarlos y crearnos un punto de inflexión. Negativo, pero se crea. Es casi o más importante que la otra clase de Orígenes puesto que nos encamina en nuestro sendero. Este tipo nunca se olvida, siempre podemos volver a él para reescribir historia.

 

Pueden ser lugares. Son los que más nos definen, como pertenecientes a un país, ciudad…

Este es importante en cuanto a la relación con los demás, prejuzgándonos.

 

La familia. Este si que nos arraiga a un Origen verdadero, el segundo diríamos (primero es el Yo). Aquí es donde aprendemos el significado del primer Origen y en donde dependen muchos de los significados que aprendamos.

 

 

Fotógrafo: Vicent Molina; Make-up: Carmen Guerrero ; Modelo; Carmen Trujillo

Colección Qagyuhl, 2017.

 

 

Cómo potenciarlo.

 

Todos buscamos un porqué:

¿Porqué vestir así?

¿por qué pensar así?

¿Por qué vivir así?

¿Por qué eso es bueno o malo?

¿Por qué no?

 

Toda pregunta tiene respuesta, lo interesante es hacerla.

 

Preguntándonos el Origen de cualquier cosa podemos llegar a comprenderla, podemos llegar al principio para, después, poder reinventarla, reescribirla, revivirla. Todo es como es, nos ha llevado  aquí por una consecuencia de orígenes que, en la mayoría de los casos, no los preguntamos.

 

¿Porqué vestir como vistes? ¿Te lo habías preguntado alguna vez? Tal vez vayas cómoda o te sienten bien esos colores o sea lo último que se lleva o, tal vez, no haya otra cosa a la que puedas optar.

¿Ese es tu Origen o lo han elegido por ti? Naciste en una ciudad, ¿Te gusta así?

En muchos algunos no elegimos, pero, en todos los demás sí.

Potenciar un Origen es tan sencillo como preguntártelo, ¿Lo quieres o no?

Busca tu Origen, siéntelo, vívelo y pregúntalo.

*Capítulo dos de nuestro libro: Vuelta a los Orígenes.


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