Estaréis de acuerdo conmigo sobre la manía de hacer tendencia de todo, sino no os pasaríais por aquí para leernos, ¿no?

Desde hace un par de décadas, tenemos la buena o mala suerte de englobar en empujes de moda (entiéndase moda como periodos donde algo se encuentra en auge y posteriormente cae en casi olvido o rutina) a esos hábitos o formas de pensar que, en un principio, tiene una ética positiva.

Pero ¿que ocurre cuando se transforma en un habito masivo sin que se produzca por su entendimiento?, es decir, ¿Cuando se vuelve algo cotidiano por el mero hecho de hacerlo porque ‘es lo que se hace’?

 

Cuando algo se convierte en tendencia, muere.

 

Pues hoy os traigo un tema que nos envuelve como firma: el Greenwashing.

No es ni mas ni menos que la forma en que nos venden un producto o conciencia. Tiene impacto positivo en el medio ambiente, salud y sociedad, sin serlo, pero mediante los reclamos y marketing que ello engloba.

Esas camisetas, vestidos, pantalones, etc. que te anuncian que son verdes, ecológicos o que tienen un origen maravillosamente sostenible.

Este tipo de campañas suelen buscar el subirse al carro de una preocupación social que solventar. En su mayoría se esconden bajo promesas superficiales.

Lo sostenible comienza con el ritmo de producción.

 

Principalmente hay tres premisas que engloban el concepto sostenible. Hablamos de:

  • Una producción responsable de los productos, es decir, el concepto está en no tener una producción masiva con perdidas.
  • Declarar un origen de los productos respetuosos con el medio ambiente, sin talas discriminadas o procesos contaminantes.
  • Una mano de obra justa en salud, económica y social, así como respeto a las tradiciones y sus artesanías.

 

En Zurh pensamos que el camino correcto son las fibras naturales. Si cuidamos la salud por dentro también hay que hacerlo por fuera como os contamos en nuestro articulo, bajo una producción artesanal muy controlada y exclusiva.

Nuestra forma personal de trabajar el patronaje nos deja ínfimos residuos que, se terminan por utilizar en otros productos hasta minimizarlo al ZeroWaste.

Pero todo y aún así, hoy día existe tanta información sobre como descubrir si un producto es beneficioso económica, social y ambientalemnte que, podemos ser nuestros propios gurús y conciencia sin que ningún cartel publicitario o etiqueta nos confunda.

 


COMPARTE  Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedIn