La técnica del Moulage es muy utilizada en la alta costura o prêt-à-porter pero,

¿Cual es su origen y como logramos este resultado?

 

La técnica Moulage describe una forma de trabajar y crear vestidos, blusas y/o chaquetas sobre un cuerpo o maniquí. Esa es toda la descripción de la que consta el Moulage: crear prendas sobre un cuerpo.

Es un proceso totalmente creativo, sin patronaje previo, y exclusivo puesto que cada prenda que se consiga no tiene una reproducción exacta a otra. Cierto es que, muchos profesionales, la utilizan desde un patrón o con intención previa pero, su origen se encuentra en dejar fluir la creatividad y llegar a crear prendas únicas, artísticas y de gran calidad técnica.

El icono de la técnica Moulage es Madeline Vionet, ella trabajaba siempre sobre un maniquí para probar sus creaciones. Es uno de nuestros amados referentes y por ello le dedicaremos un espacio totalmente para ella en otra ocasión.

 

Sobre maniquí también se utilizan técnicas revolucionarias como el drapeado, todavía hoy utilizado en multitud de firmas.

 

Para hablar de drapeado tenemos que irnos un siglo atrás, donde encontraremos  a madame Grès, escultora y obsesionada con la técnica trapos mojados, técnica típica de las esculturas griegas.

 

Madame Gres. Fotografía de Boris Lipnitzki

 

Sin entrar en descripciones, puesto que todo amante de la moda debe conocer a este icono por sus aportaciones (link en fotografía), Madame Grès nos dejó un gran número de trajes bajo la técnica del Moulage. Una técnica sencilla pero de gran impacto visual que, hoy día, es copiada hasta la saciedad por numerosas marcas y firmas de ceremonia y prêt-à-porter, dotando al vestido u otra prenda de vaporosidad en sus movimientos creando un halo femenino lleno de sencillez. Como bien he comentado, era amante de la técnica de los trapos mojados de las esculturas griegas y logra transmitirlo a través de la moda con esta técnica.

Técnica Moulage.     

 

Os he prometido una iniciación para conocer el proceder de esta técnica. En un principio necesitaremos un maniquí o modelo y tejido suficiente. Los tejidos preferidos a usar son los que logran una caída en su estructura, es decir, vaporosos como el chifón, seda, muselina, etc. También podemos utilizar el algodón o tejidos más gruesos sin problema (yo prefiero el resultado en estos últimos) solo que nos quedarán mucho más rígidos y son más costosos de fruncir.

 

   

Hilvanado y drapeado. Colección Eclipse.

 

La técnica básica consiste en fruncir tres veces la medida que queremos obtener. 
Aquí esta el truco, multiplicar tres veces la medida que queremos que nos quede.

Una vez recortado el tejido necesario, tan solo nos queda pasarle un hilván doble 
(o hilo fuerte) lo más regular posible. 
Posteriormente pasamos a sujetarlo a tercios sobre un tejido base para fijarlo que
puede ser algodón, lino... pero siempre más grueso que el drapeado.

Ya repartido todo el tejido, comenzamos a tirar del hilo hilván para lograr el 
drapeado.

Personalmente, si el tejido es muy fino, suelo añadirle más cantidad de tejido 
para obtener mayor número de frunces y conseguir que se marquen mejor las líneas.

 

Así de simple se muestra esta técnica, dándonos un gran resultado para cualquier prenda o detalle.

En Zurh utilizamos la técnica Moulage y el drapeado para crear vestidos únicos de una sola reproducción, tanto por encargo como colecciones capsula dónde analizamos un concepto transformándolo  en prendas como en nuestra colección Eclipse.

 

 



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