Seguro que os habéis hecho alguna vez esa pregunta.

Si sois asiduos a ver desfiles, al salir el diseñador, seguro que pensáis ‘que sobrio es’ o ‘podría haberse vestido con algo más llamativo’.

Pues bien, este fenómeno (vamos a llamarlo así), tiene una explicación muy sencilla pero, antes de todo, hay que conocer un poco como es el trabajo de un diseñador.

El proceso creativo

 

 

Durante este momento, que puede durar alrededor de 6 meses en caso de que la firma saque dos colecciones al año, el diseñador está dedicado por entero a su creatividad y la realización de estas ideas que crecen en su mente. Parece complicado no pensar en ‘pues vestir de diseño sería lo correcto por imagen’ pero, ¿Cuando uno está en proceso de reflexión, administración, probando técnicas nuevas…acaso no le gusta ir cómodo?

Hay que conocer también que, durante un desfile, tras bambalinas, ocurren multitud de cosas apresuradas, problemas de última hora, terminaciones, ajustes…estrés!

Pues esta simple razón explicaría el que salgamos a agradecer al final del desfile cómodos y austeros pero ¿Y el color?

 

Para muchos, el color es sinónimo de creatividad, así diría Agatha, pero la realidad es muy distinta. Cuando unos se obsesionan con que el color negro es sinónimo de luto o de ocasiones especiales para fiestas, otros, entendemos que el negro no es ausencia de color sino todo lo contrario, el negro es la inclusión de todos ellos. Es por ello que el negro, para los diseñadores, engloba así como todas las longitudes de onda y con ello infinita energía.

 

“Lo que llevas es la manera de presentarte al mundo, sobre todo en la actualidad, cuando los contactos humanos son tan efímeros. La moda es un lenguaje instantáneo”. Miuccia Prada.

 

Vestir de negro puede dar mucha fuerza y equilibrio en épocas de estrés y si añadimos un tejido cómodo, tenemos la indumentaria perfecta para un creador de ideas.

Síntesis sustractiva de color.

 


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